Auditoría SEO· Servicio para empresas

Auditoría SEO para saber qué hay que arreglar, en qué orden y cuánto trabajo supone

La documentación de Google para quien contrata SEO lo resume así: una auditoría debe darte estimaciones realistas de mejora y una estimación del trabajo que conlleva. Lo que no debe ser es un documento de trescientas incidencias ordenadas por color.

Por eso lo que recibes es una decisión tomada con tus datos: qué se arregla primero, qué se deja de lado y cómo sabrás, dentro de unos meses, si aquello sirvió de algo.

Seis áreas de revisiónPlan Crítico, Importante y MejoraEscrito para ejecutarse
Seis áreas
Técnica, contenido, autoridad, local, motores de IA y medición
Tres prioridades
Cada hallazgo con esfuerzo estimado y quién puede ejecutarlo
Sin permanencia
Aviso de unos quince días para dejarlo
Con quién hablarás

Quién leerá tus datos antes de que lo haga ninguna herramienta

Daimatics, fundada por David Nogués, con más de 20 años de trayectoria profesional en el ámbito digital, trata una auditoría como una decisión económica y no como un inventario de incidencias. Encontrar problemas en una web es barato; el oficio está en decidir cuáles de esos problemas tienen relación con lo que vendes y cuáles son ruido que te distraería durante meses.

Antes de proponerte nada se revisan el negocio, la web y los datos. Las cuentas y las herramientas —Search Console, la analítica, la ficha de Google— quedan a tu nombre, y el informe se escribe para que pueda ejecutarlo cualquiera: tu equipo, quien te mantiene la web o nosotros. Si el plan solo se puede aplicar con quien lo ha escrito, hay algo que no se ha explicado lo bastante bien.

+20 años

Trayectoria profesional de David Nogués, no antigüedad de la marca: Daimatics Agency es más reciente.

CA · ES

Reuniones y atención en estos dos idiomas. No prometemos ningún otro.

Sin ataduras

Para dejarlo, basta con avisar unos quince días antes.

Cómo se organiza una auditoría, etapa por etapa
David Nogués, fundador y CEO de Daimatics, trabajando con datos de posicionamiento

David Nogués, fundador y CEO de Daimatics

¿Te suena?

Ya te han hecho una auditoría y la web sigue exactamente igual

Pocas empresas llegan aquí sin haber visto nunca un informe de SEO. Lo que escasea son los informes que alguien pueda abrir un lunes por la mañana y convertir en trabajo. La diferencia suele estar en si el documento se escribió para decidir o solo para demostrar que se había mirado.

Recibiste decenas de páginas con cientos de avisos, y nadie dijo por dónde había que empezar ni qué se podía ignorar.
La mitad de las recomendaciones eran para el programador y la otra mitad no se podían hacer con el gestor de contenidos que tienes.
Nadie guardó cómo estaba la web antes de tocarla, y ahora no hay manera de saber si los cambios sirvieron.
Cuando preguntas qué has ganado con ello, la respuesta habla de impresiones y de posiciones medias, nunca de llamadas ni de presupuestos.
El informe llevaba el sello de una herramienta conocida y, aun así, no explicaba ni una sola decisión de tu negocio.

Si dos de estas te suenan, el diagnóstico seguramente era correcto: lo que faltó fue convertirlo en trabajo ordenado y dejar escrito qué día se volvería a mirar.

Cuéntanos qué te entregaron
Cómo lo planteamos

Una auditoría no es una lista de errores: es una estimación de mejora y de trabajo

La frase no es nuestra. Es de la página que Google dedica a quien está pensando en contratar SEO: una auditoría SEO debe darte estimaciones realistas de mejora y una estimación del trabajo que supone. Y añade una segunda línea que vale para todo el sector: si alguien te garantiza la primera posición, busca a otra persona.

Esta definición cambia lo que debe llevar el documento. Una lista de errores se puede generar sola. Una estimación, no: obliga a decir cuánto vale cada arreglo, cuánto trabajo cuesta, quién puede hacerlo y qué pasa si no se hace. Ese es el paso que separa un informe de una decisión, y es exactamente lo que se cobra.

Lo resuelve una herramienta

Encontrar

  • Rastrear toda la web y listar lo que no cumple una norma.
  • Contar páginas, enlaces, redirecciones y tiempos de carga.
  • Compararte con dominios que la herramienta considera competidores.
  • Repetirlo cada mes y avisarte cuando un número se mueve.

Nada de esto es malo: es materia prima, y nosotros también la usamos. Lo que una herramienta no puede hacer es saber qué vendes, a quién y con qué margen.

Lo tiene que aportar una persona

Decidir

  • Cuáles de los problemas encontrados afectan a búsquedas que pueden traerte clientes, y cuáles son irrelevantes para tu negocio.
  • Cuál de las dos páginas que compiten entre sí debe ganar, y qué se hace con la otra.
  • Qué orden respeta lo que puede hacer tu equipo, no el que sería ideal en una web imaginaria.
  • Qué cifra se guarda hoy para poder demostrar la mejora dentro de unos meses.

Esta columna es la que no sale de ninguna exportación, y la que decide si la auditoría acaba en trabajo hecho o en una carpeta compartida.

Si lo que buscas ahora mismo es entender el concepto antes de contratar nada, tenemos la ficha del glosario sobre qué es una auditoría web y qué debería incluir, escrita sin intención comercial.

Qué se revisa

Seis áreas, y ninguna se mira por separado

La lista de comprobación sale de un inventario interno de comprobaciones de Daimatics, organizado aquí en seis áreas. La profundidad de cada una depende de tu caso: una tienda online con veinte mil referencias y un despacho con doce páginas no necesitan la misma auditoría, aunque el esquema de partida sea el mismo.

1. Base técnica e indexación

Qué rastrea Google de tu web y qué no llega a ver nunca. Errores de servidor, redirecciones encadenadas, páginas que no deberían estar indexadas y páginas que sí deberían estarlo. También la velocidad en móvil, con la prioridad de cada problema por encima de una nota global que no dice dónde tocar.

A fondo: SEO técnico.

2. Arquitectura y contenido

Si cada página tiene una intención clara y ninguna pisa a otra. Aquí es donde aparece la canibalización: dos URL tuyas compitiendo por la misma búsqueda, que Google resuelve eligiendo una y a menudo no la que te interesa. Y los huecos: consultas con demanda en las que no tienes ninguna página que responda.

3. Autoridad y menciones

Quién te enlaza, desde dónde y si eso tiene algo que ver con lo que vendes. Se mira el perfil de enlaces buscando lo que hace daño —restos de compras de enlaces de otra época, directorios que ya no sirven— y lo que falta: menciones en sitios que tu sector lee de verdad.

4. Negocio local y ficha de Google

Si tienes local o zona de servicio: cómo está la ficha, si el nombre, la dirección y el teléfono coinciden en todas partes y cómo te ve alguien que busca desde otro municipio. Es un bloque que a menudo esconde contactos perdidos sin que nadie se entere.

A fondo: SEO local, y un ejemplo de cómo se trabaja una ciudad grande en SEO en Barcelona.

5. Motores de IA y respuestas generativas

Google documenta que para aparecer en sus funciones de IA no hacen falta requisitos adicionales ni ninguna optimización especial: la página tiene que estar indexada y poder mostrarse con un fragmento. Lo que sí se revisa es qué te deja fuera de ese juego —etiquetas que bloquean el fragmento— y qué hace que una marca sea reconocible: entidad, autoría y menciones de terceros.

A fondo: agencia GEO.

6. Medición y calidad del dato

Va primero y va último. Se comprueba si las llamadas, los formularios y los mensajes se cuentan, si se sabe de qué página venían y si las cifras de dos herramientas dicen lo mismo. Una auditoría hecha sobre datos rotos produce conclusiones impecables y equivocadas.

En una tienda online se añaden las capas de producto —categorías que se multiplican solas, fichas de producto duplicadas, filtros que generan miles de URL— y la coherencia entre lo que dice la ficha y lo que se envía al comparador de Google. En una web de servicios, en cambio, el peso suele irse hacia la arquitectura y la intención de cada página.

Qué recibes

Un informe que se puede leer sin saber SEO

Todos los informes de Daimatics tienen la misma forma, sean de SEO, de publicidad o de medición, y es una forma pensada para que quien paga entienda qué se ha hecho y por qué. Se entrega en formato web, para que se pueda compartir con un enlace y ampliar cada captura; el PDF se prepara cuando hace falta enviarlo o archivarlo.

01

Cabecera y alcance

Quién lo ha hecho, qué día, qué páginas y qué cuentas se han revisado y de qué periodo son los datos. Sirve para saber qué no se ha revisado, que a menudo importa tanto como lo que sí.

02

Resumen ejecutivo

Media página, como mucho, en lenguaje no técnico. Si alguien solo lee esto, debe salir sabiendo en qué estado está la web, qué la frena y qué se propone hacer primero.

03

Cuerpo con evidencias

Cada afirmación con su prueba: la captura, la tabla, la consulta concreta de Search Console, la URL. Nada de «hay que mejorar el contenido» sin enseñar qué página y comparada con qué.

04

Plan de acción priorizado

La parte que se usa. Cada punto con su nivel, el esfuerzo estimado, quién puede ejecutarlo y qué se espera que se mueva. Ordenado para ejecutarse de arriba abajo.

Tres niveles, y cada uno responde a una pregunta distinta

La prioridad la marca lo que se pierde mientras aquello sigue como está, por encima de la gravedad técnica. Un error técnico espectacular en una página que nadie visita vale menos que una página de servicio que no se puede indexar.

Crítico

Frena la indexación, envía visitas a un sitio equivocado o falsea lo que se mide. Mientras esté ahí, cualquier otro trabajo se apoya en una base falsa. Va primero aunque sea lo menos vistoso.

Importante

Hay negocio por ganar en un plazo razonable y el camino está claro: una página por escribir, una consulta en la que la web ya está cerca y le falta poco, una ficha incompleta.

Mejora

Suma, pero puede esperar. Se escribe igualmente, porque dentro de un tiempo alguien tendrá presupuesto o tiempo libre y es mejor que sepa qué tocar que tener que inventárselo.

Cada punto del plan lleva también cómo se comprueba que se ha hecho. Es la línea que convierte un informe en una lista de tareas que alguien puede cerrar, y la que permite, meses después, mirar atrás y saber qué se ejecutó y qué no.

Los límites

Qué no te dirá una auditoría SEO

Esta sección está aquí porque la mayoría de decepciones con una auditoría vienen de esperar de ella cosas que no puede dar. Más vale saberlo antes de contratarla que después de leerla.

En qué posición estarás, y cuándo

Nadie puede garantizar una posición en Google, y su propia documentación recomienda desconfiar de quien lo intente. Lo que sí se puede hacer es decir dónde estás hoy, quién tienes delante y cuánto trabajo hay de por medio.

Hasta cuándo vale lo que dice

El posicionamiento se mueve porque se mueven los demás y porque Google cambia. Una auditoría es una fotografía con fecha: al cabo de un año explica lo que había entonces. Predecir cómo estará tu web si no tocas nada queda fuera de lo que puede decir un informe.

Lo que tu web no mide

Si las llamadas no se cuentan y los formularios no dicen de dónde venían, ninguna auditoría puede decir qué página te trae clientes. Se dice con claridad y se propone arreglarlo primero, porque si no lo demás son conjeturas.

Cuánto vale para ti cada cliente

Ese dato lo tienes tú, y sin él priorizar es adivinar. Por eso en la primera conversación preguntamos cuánto deja un cliente medio y qué servicios quieres vender: cambia el orden de todo el plan.

Si una IA te va a recomendar

Se puede revisar qué te hace reconocible para un asistente y qué te bloquea, y comprobar a mano qué contestan hoy sobre tu sector. Prometer una aparición concreta, no: ni Google ni ningún asistente lo garantizan.

No es el proyecto: es la decisión previa

Una auditoría no posiciona nada por sí sola, igual que una revisión médica no cura. Es el documento que decide qué proyecto merece la pena hacer y cuál no, y cuánto hay que poner.

Antes de empezar

Qué pedimos para auditar y qué no hace falta que nos des

Una auditoría hecha solo desde fuera es, como mucho, una auditoría de competencia. Con los accesos de lectura se ve lo que Google ve de ti; sin ellos, solo lo que ve cualquier visitante. Google recomienda precisamente esto a quien contrata SEO: al principio, da acceso de lectura a Search Console, no de escritura.

Search Console, de solo lectura

Es la fuente directa de Google sobre con qué palabras llega la gente y en qué página aterriza. Con permiso de lectura basta para auditar; la escritura ya se hablará si hay proyecto.

La analítica de la web

Para ver qué hace la gente una vez ha entrado y qué páginas acaban en contacto. Si la medición está rota, eso encabeza el informe y no queda en una nota al pie.

La ficha de Google, si la tienes

Porque los contactos de un negocio con local no siempre pasan por la web. Sin la ficha, la auditoría se deja fuera justamente el canal que ya funciona.

Saber quién puede tocar la web

Qué gestor de contenidos hay, quién lo mantiene y qué se puede cambiar sin abrir un presupuesto de desarrollo. Determina qué entra en el plan y qué queda como propuesta.

Qué vendes y qué quieres vender más

Qué servicios o productos dejan margen, cuáles no quieres vender más y a qué público. Es lo que hace que dos auditorías del mismo sector acaben con órdenes de prioridad distintos.

Qué se ha probado antes

Migraciones, cambios de dominio, agencias anteriores, contenido publicado en masa. Media auditoría se explica a menudo con algo que se hizo hace tiempo y que nadie apuntó en ningún sitio.

Qué no hace falta: ni contraseñas de administrador, ni acceso al servidor, ni ningún dato de tus clientes. Si para revisar algo concreto hiciera falta algo más, se pide explicando para qué, y puedes decir que no: la auditoría se hace igual, dejando escrito lo que no se ha podido mirar.

Contar bien

Una foto de antes y una fecha para volver a mirarlo

Esta es la parte que convierte una auditoría en algo demostrable. Antes de tocar nada se guarda cómo está la web hoy: qué consultas te traen gente, a qué páginas, con qué posición media y cuántos contactos entran. Es la línea de salida, y conviene guardarla fechada el mismo día: meses después, lo que compara no es la memoria de nadie sino dos fotos de la misma web.

Y al autorizar cada cambio importante queda escrita la fecha en la que se volverá a mirar. No al terminar, sino en el momento de decidirlo: si la fecha se pone después, suele acabar siendo el día en que los números se ven bien. Search Console llega con un par de días de retraso, y eso también entra en el calendario; cerrar un periodo el día 1 da datos incompletos y una falsa caída al final.

Antes, sin embargo, hace falta que la web cuente bien lo que pasa: qué es un contacto, si las llamadas y los formularios se registran y de qué página venían. De esta parte se ocupa el servicio de analítica web, y a menudo es el primer punto crítico del informe.

Cómo lo hacemos

De la primera conversación a la primera acción ejecutada

Cinco etapas, siempre en este orden y con un entregable en cada una. Como se trabaja a distancia, de cada etapa queda constancia escrita: qué se ha hecho, quién lo ha hecho y qué día se revisará.

01

La sesión: 45 minutos con un sénior

Videollamada, normalmente con David Nogués. Nos cuentas a qué te dedicas, cómo te llegan hoy los clientes y qué esperas del posicionamiento, y preguntamos lo que haga falta para entender el negocio. No es ninguna auditoría ni ningún diagnóstico: sirve para ver si hay encaje. Entregable: un sí o un no razonado.

02

Alcance y accesos

Se cierra por escrito qué se revisará, con qué datos y de qué periodo, y se piden los permisos de lectura. Si algo no se puede mirar, se dice antes y no aparece como una sorpresa al final. Entregable: alcance aceptado y precio cerrado.

03

Revisión, área por área

Las seis áreas, con herramientas y a mano. Las herramientas dan el volumen; la lectura de tus consultas reales, de tus páginas y de tu competencia da el criterio. Se guarda la foto de antes de cualquier recomendación. Entregable: hallazgos con evidencia.

04

El informe

Cabecera y alcance, resumen ejecutivo de media página en lenguaje no técnico, cuerpo con la evidencia de cada hallazgo y plan de acción priorizado en tres niveles. Cada punto lleva el esfuerzo estimado, quién puede ejecutarlo y cómo se comprueba que se ha hecho. Entregable: informe completo.

05

Plan ejecutable y calendario de re-medición

Con el informe en la mano se cierra el orden definitivo, quién hace cada punto y las fechas en las que se volverá a mirar cada cambio importante. Es el momento de decir qué es realista en tu calendario y qué no, y en qué punto un hallazgo cambia de prioridad porque tú sabes algo que los datos no dicen. Entregable: hoja de ruta con fechas y responsables.

Y después

Del informe al trabajo hecho: tres maneras de continuar

Una auditoría que no se ejecuta acaba siendo un gasto. Por eso el plan se escribe pensando en quién lo tendrá que hacer, y las tres salidas son igual de válidas: la que elijas no cambia cómo se ha escrito el documento.

Opción A

Lo ejecuta tu equipo

Cada punto lleva qué hay que hacer, dónde, con qué criterio y cómo se comprueba que ha quedado bien. Si alguien de casa tiene tiempo y ganas, con el documento debería bastar para los puntos críticos y para buena parte de los importantes.

Lo que suele atascarse es decidir qué se deja de hacer, más que la parte técnica. Esa decisión ya viene tomada en el informe.

Opción B

Lo ejecuta quien te mantiene la web

Los puntos técnicos van escritos en un lenguaje que un desarrollador puede aplicar sin tener que hacer de intérprete, salvo cuando algo depende del gestor de contenidos o de la plantilla que tengas, y entonces queda dicho.

Si quieres, hacemos de interlocutores durante la ejecución y revisamos el resultado.

Opción C

Lo ejecutamos nosotros

Se convierte en un proyecto continuado: la parte técnica, el contenido, la autoridad, la ficha y la medición, con revisión mensual de lo que se ha hecho y de lo que ha pasado. La auditoría pasa a ser el punto de partida documentado.

Cómo es el servicio continuado: agencia SEO.

Con el informe en la mano, tú decides cómo continuar. Una auditoría escrita para obligarte a continuar con quien la hace se reconoce enseguida: casi nunca dice quién puede hacer cada cosa ni cómo se comprueba que se ha hecho.

El orden de la revisión

Por dónde se empieza a mirar una web y por qué el orden importa

Una auditoría no se hace abriendo la página de inicio y bajando. Se hace en un orden pensado para no tener que repetir trabajo: primero lo que puede invalidar todo lo demás, después lo que explica de dónde vienen los contactos, y al final lo que se puede mejorar con calma.

Ese orden es el mismo para cualquier web, aunque después el peso de cada bloque cambie mucho según lo que vendas. Lo que no cambia es qué se comprueba primero, y es lo que más a menudo ahorra meses de trabajo mal puesto.

01

La medición va antes que nada

Si la web no cuenta bien lo que pasa en ella, toda conclusión posterior es una conjetura bien escrita.

Orden de revisión · paso previo

Después, y siempre en este orden

Indexación: qué ve Google y qué no llega a verCrítico. Una página de servicio que no se puede indexar pesa más que trescientos avisos de formato, y hasta que no se resuelve el resto de la revisión arrastra la duda.
Intenciones cruzadas entre páginas tuyasCrítico. Cuando dos URLs persiguen la misma búsqueda, Google elige una. Las herramientas lo detectan; decidir cuál debe ganar y qué se hace con la otra es trabajo de persona.
Contenido, autoridad y ficha de GoogleImportante. Una vez la base aguanta, es el tramo donde hay negocio que ganar y donde se nota antes cualquier cambio que se haga.

Cada hallazgo se escribe con la página o la consulta que lo demuestra, y con la cifra de partida guardada el mismo día. Sin esa foto fechada, meses después no hay nada con lo que comparar.

Las personas

Quién hace cada parte de la auditoría y qué mira exactamente

El equipo que te presenta el proyecto es el que lo trabaja.

David Nogués, fundador y dirección de Daimatics

David Nogués

Fundador y dirección

Suele dirigir la primera conversación; los proyectos de mayor dimensión, complejidad o importancia estratégica puede llevarlos directamente David. En la auditoría mira el negocio antes que el buscador: cuál de los problemas encontrados toca lo que vendes y cuál se puede dejar para el trimestre que viene.

Si lo que frena el proyecto no es la visibilidad sino la oferta, lo dirá en el informe aunque no sea lo que se espera leer.

LinkedIn
Roberto E. Funes Stephen, SEO sénior de Daimatics

Roberto E. Funes Stephen

SEO Sénior

Revisa la web por dentro: rastreo, indexación y el cruce de consultas y páginas que destapa qué URL tuyas compiten entre sí y cuál debería ganar.

LinkedIn
Leticia E. Tonelli Alva, contenido sénior de Daimatics

Leticia E. Tonelli Alva

Contenido Sénior

Mira si lo que hay escrito responde de verdad a la intención de cada búsqueda, qué huecos quedan sin ninguna página que los cubra y qué contenido conviene más rehacer que ampliar.

LinkedIn

Dentro de Daimatics OS, el ecosistema tecnológico propio de la agencia, Daimatics estructura un sistema SEO con capas especializadas que organizan la auditoría, el contenido, la autoridad, el SEO local, los datos, la medición y la mejora continua. El criterio, sin embargo, lo sigue poniendo quien firma el informe.

AUSESAGEGELILISAMÓDULOTRAK
Antes de firmar nada

Ocho preguntas que el propio Google recomienda hacer a quien quiere auditar tu web

Google mantiene una página para empresas que están pensando en contratar SEO. Merece la pena leerla entera, y aquí está el núcleo: la lista de preguntas para la entrevista. Házselas a cualquiera que te pase un presupuesto, también a nosotros.

01

¿Puedes enseñarme trabajos anteriores y contarme algún caso que haya ido bien?

02

¿Sigues las directrices de Google para sitios web, las Search Essentials?

03

¿Qué resultados esperas ver, en qué plazo, y cómo medirás si ha funcionado?

04

¿Qué experiencia tienes en mi sector?

05

¿Qué experiencia tienes en mi país o en mi ciudad?

06

¿Qué experiencia tienes con webs que deben funcionar en varios países?

07

¿Cuánto tiempo llevas dedicándote a esto?

08

¿Cómo nos comunicaremos, y me pasarás todos los cambios que hagas en mi web con el razonamiento de cada uno?

Tres señales de alarma, también de la misma página

  • Si te garantizan la primera posición en los resultados, busca a otro. Google lo resume así.
  • Si te piden acceso de escritura a Search Console para hacer una auditoría, no hace falta: al principio basta con lectura.
  • Si te venden una herramienta como «aprobada por Google», desconfía: Google no avala ninguna herramienta de SEO de terceros ni estas tienen acceso a sus datos de ranking.

Hazlo aunque elijas otra agencia

Pide que la oferta diga, punto por punto, qué se revisará de tu web y con qué datos tuyos: las consultas de Search Console, la analítica, la ficha de Google. Una propuesta que no nombra ni una sola fuente de datos tuya es un catálogo de servicios con tu nombre en la portada.

Fuente de las preguntas y de las señales de alarma: la guía de Google Search para quien se plantea contratar SEO, consultada el 19 de septiembre de 2026.

Para quién

Cuándo merece la pena una auditoría y cuándo es mejor esperar

Decir también para quién no tiene sentido no nos cuesta nada: una auditoría contratada en el momento equivocado acaba en un documento que nadie abre, y eso no interesa a ninguno de los dos.

Tiene sentido si

  • La web ya tiene recorrido y suficientes páginas para que haya decisiones que tomar.
  • Estás a punto de gastar en contenido, en enlaces o en una web nueva, y quieres saber dónde ponerlo.
  • Has cambiado de web, de dominio o de estructura y las cifras se han movido sin explicación.
  • Hay alguien que puede dar accesos y aprobar cambios sin esperar un mes.

Es mejor esperar si

  • La web se va a rehacer de arriba abajo en poco tiempo: entonces la auditoría se hace sobre el proyecto nuevo.
  • Necesitas facturar este mes: para eso está la publicidad de pago, no el posicionamiento.
  • Nadie podrá ejecutar nada en los próximos meses, ni de dentro ni de fuera.
  • Lo que se quiere es una posición concreta escrita en el contrato: ninguna agencia seria lo firma.
Lista SEO y GEO · catalán y castellano

¿Quieres hacer tú mismo la primera pasada?

Una lista de comprobación, punto por punto, para revisar tu web antes de pedirle nada a nadie. En un rato te deja ver las carencias más evidentes.

Descarga la lista en PDF

Descarga directa en ZIP, con el PDF en catalán y en castellano.

Antes de decidir

Preguntas que se hacen antes de contratar una auditoría SEO

Respuestas directas. Y cuando la honesta es «depende», decimos de qué depende y quién lo puede saber.

La pregunta que más se repite

El precio. La forma corta de explicarlo: lo que mueve la cifra es el tamaño de la web y hasta dónde quieres llegar con la revisión. Por eso se cierra al acordar el alcance, y no antes.

¿Cuánto cuesta una auditoría SEO y de qué depende el precio?

Depende de cuatro cosas, y cualquier cifra dada antes de verlas es un número inventado: cuántas páginas tiene la web, si es una tienda online o una web de servicios, hasta dónde quieres llegar —solo la parte técnica o también contenido, autoridad, local y motores de IA— y si hay un historial de migraciones o de penalizaciones que desenredar. Lo que sí se puede decir antes es qué incluirá el informe y hasta dónde llegará la revisión. En Daimatics el precio se cierra al acordar el alcance y no hay permanencia.

¿Qué debe incluir una auditoría SEO para que sirva de algo?

Tres cosas, y la tercera es la que suele faltar. Primero, evidencia: cada problema con la captura, la URL o la consulta que lo demuestra. Segundo, prioridad: qué puntos hay que arreglar antes y cuáles se pueden dejar de lado, con el esfuerzo que cuesta cada uno. Y tercero, cómo se comprueba que se ha hecho y cuándo se volverá a mirar. Una auditoría sin la tercera parte es una lista de buenas intenciones: no se puede cerrar ningún punto ni demostrar ninguna mejora. Pide ver el índice de un informe antes de contratarlo.

¿Qué diferencia hay entre una auditoría SEO hecha por una persona y el informe automático de una herramienta?

La herramienta encuentra, la persona decide. Un rastreador te lista todo lo que no cumple una norma, sin saber qué vendes ni qué páginas te traen clientes, y por eso mezcla lo que es grave con una larga lista de avisos que no cambian nada. La documentación de Google avisa de que las herramientas de SEO de terceros no tienen acceso a sus datos de ranking y recomienda contrastar sus recomendaciones con la documentación oficial antes de hacer cambios grandes. La parte que cuesta dinero es la que ordena: qué problema afecta a tu negocio y en qué orden se arregla.

¿Cuánto se tarda en hacer una auditoría SEO y cuándo se empiezan a notar los cambios?

Son dos preguntas distintas. La revisión depende del tamaño de la web y de si los accesos llegan enseguida: una web de servicios pequeña pide bastante menos trabajo que una tienda con miles de referencias. Los cambios son otra historia: el posicionamiento se mueve al ritmo de Google y de la competencia, y quien te dé una fecha exacta se la está inventando. Por eso se fija una fecha de re-medición para cada cambio importante y se mira si se ha movido, en lugar de prometer calendarios.

¿Qué accesos hay que dar para hacer una auditoría SEO de mi web?

Lectura de Search Console, lectura de la analítica y, si tienes local, la ficha de Google. Nada más. La documentación de Google para quien contrata SEO recomienda precisamente dar acceso de lectura a Search Console y no de escritura mientras solo haya una auditoría de por medio. No hacen falta contraseñas de administrador de la web, ni acceso al servidor, ni ningún dato de tus clientes. Si para revisar algo concreto hiciera falta algo más, hay que pedirlo explicando para qué, y puedes decir que no: la auditoría se hace igual dejando escrito lo que no se ha podido mirar.

¿Puedo hacer yo mismo la auditoría SEO con una herramienta de pago que ya tengo?

Puedes hacer la primera mitad, y merece la pena. Con una herramienta de rastreo verás errores de servidor, redirecciones encadenadas, títulos duplicados y páginas que no se indexan, y con Search Console, qué búsquedas te traen gente. La parte que no sale de ninguna exportación es la que decide: cuál de las dos páginas que compiten debe ganar, qué avisos son irrelevantes para tu negocio y en qué orden conviene arreglarlo todo con los recursos que tienes. Si quieres empezar solo, vale la pena hacerlo con una lista de comprobación escrita delante, y no abriendo la herramienta a ver qué sale.

¿Qué hay que mirar antes de contratar una auditoría SEO?

Que te digan qué revisarán y qué no, con qué datos y de qué periodo. Que el informe lleve un plan ordenado y no solo una lista de problemas. Que expliquen cómo se comprobará cada punto y qué día se volverá a mirar. Y que te dejen ejecutarlo con quien quieras. Google, en su guía para empresas que contratan SEO, añade un filtro rápido: si alguien te garantiza la primera posición, busca a otro. Pide también ver un índice o un ejemplo ilustrativo de informe antes de firmar nada.

¿Sirve igual una auditoría SEO para una tienda online que para una empresa de servicios?

El esquema de partida es el mismo, pero el peso de cada bloque cambia mucho. En una tienda entran las capas de producto: categorías que se multiplican solas, fichas duplicadas, filtros que generan miles de URLs y la coherencia entre la ficha y lo que se envía al comparador de Google. En una web de servicios pesa más la arquitectura, la intención de cada página y, si hay local, la ficha y las reseñas. Una inmobiliaria o una clínica, por ejemplo, suelen tener problemas de duplicado y de zona que un fabricante no tiene.

¿Cada cuánto conviene volver a auditar una web?

Una auditoría completa es una fotografía con fecha y envejece: pasado un año, explica lo que había entonces. Como criterio práctico, se vuelve a hacer una entera cuando pasa algo grande —una migración, un cambio de estructura, una caída de visitas sin explicación, la entrada en un mercado nuevo— y, si no pasa nada de eso, cuando ya se ha ejecutado buena parte del plan anterior. Entre medias no hace falta repetirla: basta con revisar cada mes los puntos que se tocaron y las cifras que se guardaron.

Después de la auditoría, ¿quién hace los cambios en la web?

Quien tú quieras: el informe se escribe precisamente para eso. Cada punto lleva qué hay que hacer, quién puede ejecutarlo y cómo se comprueba que ha quedado bien, de modo que sirva tanto si lo coge alguien de casa como si lo pasas a tu desarrollador. Las cuentas y las herramientas quedan a tu nombre, y por tanto también los datos con los que se comprobará. Con el informe en la mano, tú decides cómo continuar; una auditoría que casi nunca dice quién puede hacer cada cosa se suele reconocer por ahí.

El siguiente paso

El primer paso no es la auditoría: es una conversación de 45 minutos

Es la primera conversación, y no es ninguna auditoría: nos cuentas a qué te dedicas, cómo te llegan hoy los clientes y qué esperas del posicionamiento, y preguntamos lo que haga falta para entender el negocio. Si vemos encaje, después te preparamos una propuesta con el alcance y el precio de la auditoría; si no, te lo diremos igualmente.

  • Qué vendes y a quién
  • Qué te han entregado antes, si te han auditado alguna vez
  • Qué datos tienes y quién tiene acceso a ellos
  • Quién podría ejecutar los cambios
  • Hasta dónde quieres llegar
  • Si hay encaje
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