Publicidad en LinkedIn para hablar con quien firma la compra, empresa por empresa
En LinkedIn puedes elegir a quién le muestras un anuncio por el cargo que ocupa, por la función que hace dentro de la empresa y por el nombre de la empresa donde trabaja. Incluso puedes subir la lista cerrada de las cuentas en las que querrías entrar. Ninguna otra pieza de tu marketing te acerca tanto.
Por eso, como agencia de LinkedIn Ads, no empezamos contando formularios. Empezamos por dos preguntas: cuántos de estos contactos querrá llamar tu equipo comercial, y si el margen de un cliente compensa el coste de llegar a él.
Cargo, función, empresa
Datos profesionales que el miembro ha puesto en su perfil
300 miembros
Audiencia mínima que LinkedIn exige para lanzar un grupo de anuncios
Sin permanencia
Para dejarlo, basta con avisar unos quince días antes
Ejemplo ilustrativo · cifras ficticias, no resultados prometidos.

David Nogués · Fundador y CEO de Daimatics
Una campaña B2B se decide antes de abrir el Campaign Manager
Daimatics, fundada por David Nogués, con más de 20 años de trayectoria profesional en el ámbito digital, entra en LinkedIn Ads con una pregunta económica antes que técnica: cuánto te deja un cliente y cuántas conversaciones comerciales necesitas para cerrar uno. Mientras estas dos cifras no estén sobre la mesa, cualquier configuración de campaña es una apuesta hecha a ciegas.
Antes de proponer nada se revisan el negocio, la web y los datos. La cuenta publicitaria es de tu empresa y nosotros trabajamos en ella con accesos propios, de manera que el historial de campañas, las audiencias y los formularios siguen dentro de tu cuenta el día que decidas cambiar de equipo.
+20 años
Trayectoria profesional de David Nogués, no la antigüedad de la marca.
Google Partner
Acreditación de Google para Daimatics. No es ninguna acreditación de LinkedIn.
CA · ES
Reuniones y atención en castellano y en catalán. Ningún otro idioma prometido.
Tienes formularios llenos y ninguna reunión en la agenda
El problema más habitual de una campaña de LinkedIn no es que no funcione. Es que hace exactamente lo que se le ha pedido, rellenar formularios, y un formulario enviado todavía no es una conversación comercial.
Ninguna de estas situaciones se resuelve con un anuncio más bonito. Se resuelven decidiendo qué es un contacto bueno antes de gastar nada, y enseñándoselo a la plataforma.
Dos de seis contactos que el comercial quiere llamar.
Ejemplo ilustrativo · cifras ficticias, no resultados prometidos.
En LinkedIn no compras clics: compras la atención de un cargo concreto
Poner el precio de un clic de LinkedIn al lado del de otra red es comparar dos cosas que no se venden igual. En Meta o en TikTok, el algoritmo busca gente por el comportamiento; en Google, por lo que escribe en el buscador. En LinkedIn, por lo que cada miembro ha declarado en su perfil profesional. Esta precisión se paga, y la única manera de saber si compensa es ponerla al lado del valor de un cliente.
Interpretación profesionalMargen de un cliente
Lo que te queda después de servirlo, no la factura
Contactos que acaban en venta
La proporción real de tu equipo comercial
El techo por contacto
El máximo que puedes pagar por un lead cualificado sin perder dinero
Si todavía no conoces la proporción, empieza por la más cercana que tengas: de cada diez reuniones, cuántas cierra el comercial. Cómo se calcula y cómo se comprueba si un cambio la hace subir lo explicamos en la ficha del glosario sobre la tasa de conversión y cómo se calcula. Sin este número, cualquier coste por lead parece caro o barato según el día en que lo mires.
- Si un cliente te deja mucho margen y necesitas pocos, LinkedIn puede ser el canal más racional que tienes, aunque cada clic sea caro.
- Si vendes barato y a mucha gente, pocas veces compensa: hay canales pensados para el volumen.
- Si no sabes cuánto vale un cliente, el primer paso no es la campaña. Es calcularlo, y podemos ayudarte en la primera conversación.
Por eso a veces la recomendación honesta será no empezar por LinkedIn. El canal no es una prueba de madurez digital: es una herramienta cara que solo rinde cuando la economía de tu cliente la sostiene.
LinkedIn, Google o Meta para vender a empresas: cada uno responde una pregunta diferente
«Cuál es el canal más adecuado para B2B» no tiene una respuesta general. Tiene una para cada momento del comprador, y a menudo la buena estrategia combina dos.
La combinación que más sentido tiene en muchas empresas industriales y de servicios profesionales es repartir el trabajo: Google para quien ya te busca y LinkedIn para salir a buscar a los compradores que todavía no te han encontrado. Si lo que necesitas es una persona que coordine todos los canales a la vez y reparta el presupuesto, ese es el trabajo de un trafficker digital. Aquí hablamos solo de LinkedIn, y a fondo.
¿Y Meta? En ventas a empresas raramente es el canal que abre la puerta, pero puede hacer un trabajo discreto y útil: recordar la marca a las personas que ya han entrado en tu web desde LinkedIn o desde Google, con un coste por impacto diferente. La pregunta no es qué canal gana, sino qué papel hace cada uno dentro del recorrido de un comprador que quizá necesitará meses y varias personas para decidir.
La gestión de LinkedIn Ads, pensada para llenar la agenda comercial
Seis piezas que trabajan juntas. Si falta una, las otras cinco pierden buena parte del sentido.
Mapa de cuentas y cargos
Qué empresas, de qué tamaño y de qué sector, y quién dentro de cada una decide, recomienda o frena la compra. De aquí salen las audiencias, no al revés.
Audiencias y exclusiones
Segmentación por datos profesionales, listas de empresas y de contactos, retargeting de quien ha visto un vídeo o ha abierto un formulario, y exclusión de clientes actuales, competidores y equipo propio.
Campañas por etapa
Un objetivo por campaña: darte a conocer en las cuentas, hacer que consuman un contenido o pedirles el contacto. Mezclarlos es la vía más corta para no saber qué ha funcionado.
Formularios y páginas de destino
Formularios nativos cuando conviene reducir la fricción, o tu página cuando hay que filtrar más. Pocas preguntas, y al menos una que separe a quien tiene curiosidad de quien tiene un proyecto.
Medición conectada al CRM
La etiqueta de LinkedIn en la web, conversiones bien definidas y, cuando el sistema lo permite, el retorno de los contactos cualificados desde el CRM, para que la plataforma aprenda de ventas y no de formularios.
Lectura con el equipo comercial
Un informe que acaba en decisiones (qué se corta, qué se mantiene, qué se prueba) y que incorpora la opinión de quien llama a los contactos cada semana.
No grabamos vídeos ni diseñamos las piezas: decidimos qué hay que probar, coordinamos las variantes con quien las produzca, ya sea el equipo interno o un estudio creativo, y medimos cuál hace avanzar la venta.
Los formatos de LinkedIn, elegidos según la reacción que buscas
LinkedIn organiza las campañas por objetivos (reconocimiento de marca, consideración y conversiones) y dentro de cada objetivo hay formatos posibles. El formato se decide al final, cuando ya está claro qué gesto esperas de quien lo vea.
Contenido patrocinado
Anuncios que salen en el feed: imagen, carrusel, vídeo, documento, evento, artículo o boletín. Es la base de casi cualquier plan, y el formato donde más se puede probar.
Anuncios de documento
Dejan hojear una guía, un catálogo técnico o un estudio sin salir de LinkedIn. Son útiles cuando tu argumento necesita más de una frase. Si pides el contacto para leerlo entero, el documento debe merecer ese peaje.
Thought Leader Ads
Promocionan publicaciones de personas concretas, como el director técnico o el fundador, siempre con su permiso. LinkedIn los permite para objetivos de reconocimiento e interacción. Una voz con nombre propio puede decir lo que una marca no sabe decir.
Mensajes patrocinados
Message Ads y Conversation Ads llegan a la bandeja de mensajes. En el Espacio Económico Europeo solo los reciben los miembros que han aceptado recibirlos, de manera que en España el alcance es más corto de lo que sugieren muchas guías antiguas.
Formularios de generación de leads
No son un formato sino una pieza que se añade al anuncio: el formulario se abre dentro de LinkedIn con datos del perfil ya rellenados. Funcionan con imagen, carrusel, vídeo, evento, mensaje, documento y conversación.
Anuncios de texto
Pequeños y sobrios. LinkedIn recomienda usarlos con audiencias de entre 60.000 y 400.000 miembros, un volumen que muchos nichos B2B de España no alcanzan cuando se segmentan bien.
Etapa 1
Que te conozcan
Vídeo corto, publicaciones de personas del equipo, un documento abierto sin pedir nada a cambio.
Etapa 2
Que te consideren
Documento más largo, carrusel con el proceso, evento con inscripción o sesión abierta a preguntas.
Etapa 3
Que te den el contacto
Formulario nativo con una pregunta que filtre, mensaje a quien ya ha interactuado, o tu página de destino.
Formulario nativo de LinkedIn
La persona no sale de la plataforma y encuentra el nombre, el cargo y la empresa ya escritos. Enviarlo cuesta dos toques, y por eso llegan más. El precio de esta comodidad es que también llegan de gente que solo tenía curiosidad. Funciona bien cuando la oferta es clara y el formulario lleva una pregunta que obliga a pensar, como el plazo del proyecto o el volumen aproximado.
Página de destino propia
Llega menos gente, pero quien rellena el formulario ha leído lo que ofrecemos y ha decidido dar un paso más. A cambio, necesita una página rápida, pensada para ese público y con la medición bien montada, porque LinkedIn solo sabrá qué ha pasado si la etiqueta o la conexión con el servidor se lo explican.
Una opción que conviene revisar antes de activar nada: LinkedIn puede mostrar parte del contenido patrocinado fuera de su plataforma, en webs y aplicaciones de la LinkedIn Audience Network. Viene activada por defecto en algunos formatos y se puede desactivar o limitar con listas y categorías. En una campaña de cuentas cerradas, raramente aporta algo que la lista no aporte ya.
Cuando sabes dónde quieres entrar, la lista de empresas manda sobre la audiencia
Si ya tienes claro a qué empresas quieres vender, LinkedIn deja subir su lista. Según el centro de ayuda de Campaign Manager, el fichero debe tener un mínimo de 300 filas y puede llegar a 300.000 empresas; cada fila se asocia a una página de empresa por el nombre, la web o el dominio del correo; la audiencia puede tardar hasta 48 horas en generarse, y debe coincidir con un mínimo de 300 miembros para usarla en una campaña activa. LinkedIn recomienda listas de un millar de empresas o más.
Encima de la lista se ponen dos capas más. La función, para llegar a quien toca la compra, y el nivel, para distinguir quién la firma de quién la recomienda o la usa cada día. Cada capa reduce la audiencia, y por eso el orden en que se añaden importa.
Una lista útil no es una lista larga. Suele funcionar ordenarla en tres grupos: las empresas con las que ya hay una conversación abierta, que necesitan recordatorio y no presentación; las que encajan del todo con tu cliente ideal pero no te conocen; y las que se parecen pero tienen dudas de encaje. Cada grupo recibe un mensaje diferente, y a menudo un presupuesto diferente.
En el Espacio Económico Europeo hay, además, dos limitaciones que conviene tener presentes. Las audiencias basadas en listas solo incluyen a miembros que han aceptado la configuración de anuncios de LinkedIn, y desde mayo de 2024 ya no se puede segmentar por los grupos de los que el miembro forma parte.
Capa 1 · Empresas
La lista de cuentas que tu equipo comercial querría tener como clientes
Capa 2 · Función
Dirección general, operaciones, compras, ingeniería, finanzas
Capa 3 · Nivel
Quién firma, quién recomienda y quién lo usará cada día
El conflicto que pocas guías explican: el mínimo técnico contra lo recomendado
300
Miembros que LinkedIn exige para lanzar un grupo de anuncios. La ubicación, además, es obligatoria.
50.000
Lo que LinkedIn sugiere como punto de partida para obtener resultados.
300.000
Lo que recomienda para el contenido patrocinado y los mensajes patrocinados.
Fuente: centro de ayuda de LinkedIn Marketing Solutions, «Target audience size best practices».
Una lista de cuatrocientas empresas filtrada a directores de compras puede quedar muy por debajo de estas cifras. No es ningún error, pero obliga a decidir: ampliar funciones antes que ampliar empresas, aceptar un alcance corto y medirlo en cuentas tocadas en lugar de contactos, o separar una campaña de cuentas cerradas de una de prospección más abierta, cada una con su presupuesto y sus expectativas. Lo que no tiene sentido en una campaña de cuentas es activar la ampliación automática de audiencia, que añade perfiles parecidos que no están en la lista.
Seis cosas que se miran antes de poner el primer euro en LinkedIn
Antes de proponer nada se revisan el negocio, la web y los datos. En una campaña de LinkedIn, esta revisión previa decide si la cuenta podrá aprender algo útil o solo gastará.
El valor de un cliente y la duración del ciclo
Cuánto te deja un cliente durante el primer año y cuántos meses pasan del primer contacto a la firma. Con un ciclo de medio año, juzgar la campaña al cabo de tres semanas es juzgarla demasiado pronto.
Qué es un contacto cualificado para ventas
Escrito y acordado con quien vende: cargo, tamaño de empresa, necesidad, plazo. Sin esta definición, la plataforma optimiza hacia quien rellena formularios con más facilidad.
Quién llama a los contactos, y cuándo
Un contacto al que nadie llama en días se enfría. Si el equipo comercial no tiene tiempo para atenderlos, el primer trabajo es organizarlo, no encender la campaña.
La página de empresa y la web
Quien ve un anuncio mira quién lo paga. Una página de empresa vacía o una web que no explica a quién vende restan confianza antes del primer clic.
Datos, permisos y privacidad
Listas de clientes y de oportunidades, acceso de administración a la página de empresa, el CRM y tu política de privacidad: LinkedIn pide su enlace para publicar formularios nativos.
A quién no hay que enseñarle nada
Clientes actuales, competidores, candidatos a puestos de la empresa y tu propio equipo. Excluirlos bien ahorra presupuesto desde el primer día.
No escalamos formularios: escalamos contactos que el comercial acepta
LinkedIn mide lo que pasa en la web con su etiqueta, el Insight Tag. Con la Conversions API puede recibir también lo que pasa fuera: una venta cerrada por teléfono, un contacto de una feria o el estado de un lead dentro del CRM. Su centro de ayuda explica que, cuando un mismo evento llega por las dos vías, se deduplican y solo se cuenta una vez.
La pieza que cambia el juego en ventas B2B es el objetivo de leads cualificados: la campaña de generación de contactos deja de optimizar hacia cualquier formulario y lo hace hacia los que tu equipo ha marcado como cualificados, ya sea en la etapa de marketing o en la de ventas. LinkedIn recomienda compartir cinco o más en dos semanas para acelerar el aprendizaje; los datos deben enviarse dentro de los 30 días y, con este objetivo, la única estrategia de puja disponible es la entrega máxima.
Esto no quiere decir que todo quede medido. La conversación que empieza con un correo reenviado entre dos directivos no la ve ninguna plataforma. Por eso el informe separa lo que el dato demuestra de lo que interpretamos, y lo dice. La medición es también un servicio por sí sola, que explicamos en la página de analítica web y tracking.
Cómo se pone en marcha una campaña de LinkedIn Ads, en cinco pasos
Primera conversación con un senior
Entender el producto, el comprador, la duración del ciclo y el margen. Aquí se decide si LinkedIn es el canal adecuado para empezar. Si no lo es, se explica por qué y a qué canal tendría más sentido dedicar el primer presupuesto.
Definición de contacto cualificado y lista de cuentas
Con tu equipo comercial: qué empresas, qué cargos, qué señales separan un contacto bueno de uno curioso. De este trabajo salen las audiencias, las exclusiones y las preguntas del formulario.
Medición y conexiones
Etiqueta en la web, conversiones definidas, formulario con la política de privacidad enlazada y, cuando tu CRM lo permite, la conexión que devuelve a LinkedIn los contactos cualificados.
Lanzamiento por capas
Primero las campañas que dan más información con menos presupuesto; después, las que piden el contacto. Cada prueba cambia una sola cosa (el mensaje, el formato o la audiencia) para que el resultado se pueda leer.
Lectura con ventas y decisiones
Revisión periódica con quien llama a los contactos. Qué se corta, qué se mantiene y qué se prueba después, con el motivo de cada decisión escrito para que lo pueda leer cualquiera de la empresa.
Una advertencia honesta sobre el principio: las primeras semanas de una campaña de LinkedIn sirven sobre todo para aprender qué mensaje y qué audiencia responden. Si el ciclo de venta es largo, las oportunidades que salgan de ahí se verán más tarde en el CRM que en la plataforma. Por eso no prometemos ningún número de contactos ni ningún plazo: en cambio, desde el arranque queda escrito con qué indicadores se decidirá si continuar.
Dónde se pone cada euro y cuándo se deja de poner
LinkedIn ofrece tres estrategias de puja. Elegir una no es un detalle técnico: cambia quién controla el coste y con qué rapidez aprende la campaña.
Entrega máxima
La plataforma puja sola para gastar todo el presupuesto con los mejores resultados que encuentra. Se cobra por impresiones y no admite ningún límite de coste. Conviene cuando la audiencia es lo bastante grande y la señal de conversión es buena.
Límite de coste
Fijas un coste medio por resultado que la plataforma intenta no superar, empezando por los resultados más baratos. Da control, pero si el límite es demasiado bajo la campaña puede quedarse sin gastar.
Puja manual
Decides cuánto pagas por cada resultado. Es la opción que más control da y la que menos ayuda de la plataforma recibe. Tiene sentido en audiencias muy pequeñas o cuando hay que proteger un coste concreto.
Cuándo tiene sentido cortar una campaña
- Cuando los contactos no pasan el filtro del comercial durante suficientes semanas para descartar la mala suerte.
- Cuando la frecuencia sube y la lista de cuentas que interactúan con ella ya no crece.
- Cuando la audiencia es tan pequeña que la campaña no consigue gastar lo que tiene asignado.
- Cuando un formato genera interacciones, pero ninguna conversación comercial.
El presupuesto depende del tamaño de la audiencia, del valor de un cliente y de cuánta información necesitas para decidir. No ponemos cifras aquí: el precio y las condiciones se hablan en la reunión.
Quién mira las campañas de LinkedIn con ojos de ventas
La persona que te explica la propuesta conoce el por qué de cada decisión.
David Nogués
Fundador y CEO
Suele llevar la primera conversación, y los proyectos de más dimensión, complejidad o importancia estratégica puede llevarlos David directamente. En LinkedIn Ads, su trabajo en esa conversación es hacer la pregunta incómoda (cuánto te deja un cliente y cuántos necesitas) para saber si el canal tiene sentido antes de hablar de formatos.
Si la conclusión es que tu cliente te encuentra mejor buscando en Google, lo oirás en la primera reunión y no al cabo de tres meses de campaña.
LinkedInDaimatics OS
Ecosistema tecnológico propio que da soporte al modelo de trabajo de Daimatics: centraliza y relaciona datos, evidencias, analítica, conocimiento y procesos de diferentes disciplinas. No es una IA que lo haga todo ni un producto comercial: es infraestructura propia al servicio de la agencia.
Las cuentas, a tu nombre
La web, Analytics, Search Console, la ficha de Google y las cuentas publicitarias quedan a nombre del cliente, y la agencia accede a ellas con usuarios y permisos propios. En LinkedIn, significa que la cuenta de Campaign Manager es de tu empresa.
Cuándo tiene sentido LinkedIn Ads para tu empresa, y cuándo es mejor esperar
Decir para quién no es este canal ahorra tiempo a las dos partes. Si tienes dudas, cuéntanos tu caso y te diremos por qué canal empezaríamos.
Tiene sentido si
- Vendes a empresas, no a particulares.
- Un cliente te deja suficiente margen para pagar varias conversaciones hasta cerrarlo.
- Sabes qué cargos deciden o influyen en la compra.
- Tienes una lista, aunque sea aproximada, de empresas en las que querrías entrar.
- Alguien del equipo llama a los contactos en días, no en semanas.
- Quieres medir en oportunidades abiertas, no en clics.
Mejor esperar si
- Vendes a consumidores finales o con un ticket bajo.
- Necesitas ventas este mismo mes y tu ciclo es de muchos meses.
- Nadie podrá hacer el seguimiento comercial de los contactos.
- Todavía no sabes a quién vendes: primero toca definirlo.
- Buscas muchos contactos a un coste bajo: hay canales hechos para eso.
- Esperas que un anuncio haga el trabajo de una oferta que todavía no está clara.
Si lo que tienes es una empresa industrial con un ciclo largo y quieres revisar todo el recorrido del contacto, desde el primer anuncio hasta la venta, mira también cómo trabajamos el marketing para empresas B2B industriales.
Lo que se pregunta una empresa antes de anunciarse en LinkedIn
Respuestas cortas, con los datos que publica la propia LinkedIn cuando los hay, y nuestra opinión cuando es opinión.
Los datos de plataforma de esta página salen del centro de ayuda de LinkedIn Marketing Solutions y se revisaron en septiembre de 2026. LinkedIn puede cambiarlos: antes de lanzar nada, se vuelven a comprobar.
Para captar clientes B2B, ¿qué conviene más: LinkedIn Ads o Google Ads?
Depende de si tu cliente ya te busca. Google Ads llega a quien escribe el problema en el buscador, y es difícil encontrar una señal de compra más clara. LinkedIn Ads llega a quien todavía no busca, pero tiene el cargo y trabaja en la empresa que te interesa. Si hay búsquedas con volumen para lo que vendes, Google suele ser el primer paso; si tu mercado es un número limitado de empresas que no buscan, LinkedIn tiene más sentido. A menudo conviven: uno recoge la demanda y el otro la crea.
¿Cómo funciona la publicidad en LinkedIn y dónde se ven los anuncios?
Se gestiona desde el Campaign Manager. Eliges un objetivo (reconocimiento, consideración o conversiones), defines la audiencia con datos profesionales como el cargo, la función, el sector o la empresa, y le asignas un presupuesto con una estrategia de puja. Los anuncios salen sobre todo en el feed y, en el caso de los mensajes patrocinados, en la bandeja de mensajes. Parte del contenido patrocinado también se puede mostrar en webs y aplicaciones externas de la LinkedIn Audience Network, una opción que se puede desactivar.
¿Se puede hacer account-based marketing con LinkedIn Ads?
Sí, y es uno de los usos donde el canal tiene más sentido. Puedes subir una lista de empresas en CSV, de entre 300 y 300.000 filas, y LinkedIn la asocia a las páginas de empresa por el nombre, la web o el dominio del correo. La lista debe coincidir al menos con 300 miembros para activar una campaña y puede tardar hasta 48 horas en estar lista. Después se añaden funciones y niveles para llegar a quien decide dentro de cada cuenta. El reto es que la audiencia resultante suele quedar pequeña.
¿Cuánto cuesta hacer publicidad en LinkedIn para una empresa B2B?
Es imposible dar un importe válido para todas las empresas. El coste lo fija una subasta y depende del tamaño y la competencia de la audiencia, del objetivo, del formato y de la estrategia de puja: entrega máxima, límite de coste o puja manual. La pregunta útil es cuánto puedes pagar por un contacto cualificado sin perder dinero, y eso sale del margen de un cliente y de cuántos contactos necesitas para cerrar uno. En Daimatics, el precio y las condiciones se hablan en la reunión.
¿Qué audiencia mínima necesita una campaña de LinkedIn Ads?
LinkedIn no deja lanzar un grupo de anuncios con menos de 300 miembros, y la ubicación es un criterio obligatorio. Pero el mínimo técnico no es lo recomendado: su centro de ayuda sugiere partir de 50.000 miembros para obtener resultados y de 300.000 para el contenido patrocinado y los mensajes. En ventas B2B en España, una segmentación muy fina puede quedar fácilmente por debajo. No es un error, pero cambia cómo se mide: en cuentas tocadas y conversaciones, no en volumen de contactos.
¿Los formularios de LinkedIn traen contactos buenos o solo contactos fáciles?
Los dos, según cómo se monten. El formulario se abre dentro de LinkedIn con el nombre, el cargo, la empresa y otros datos del perfil ya rellenados, y eso lo hace muy fácil de enviar. Esta facilidad es a la vez su ventaja y su riesgo. LinkedIn recomienda tres o cuatro campos; en ventas B2B suele valer la pena añadir uno que filtre, como el plazo o el tamaño del proyecto. Y, sobre todo, devolver a LinkedIn qué contactos han sido cualificados para que optimice hacia estos.
¿Se pueden enviar mensajes patrocinados de LinkedIn a profesionales de España?
Sí, pero no a todos. Desde agosto de 2024, LinkedIn pregunta a los miembros de la Unión Europea, y después también a los del Espacio Económico Europeo y Suiza, si quieren recibir anuncios en la bandeja de mensajes o solo banners encima. Solo quienes han aceptado los mensajes patrocinados pueden recibirlos, y pueden cambiar de opinión cuando quieran. Para una empresa española, significa menos alcance del que dan por hecho muchas guías antiguas. Conviene usarlos más como seguimiento que como primer contacto.
¿Qué hay que preguntar a una agencia de LinkedIn Ads antes de contratarla?
Cuatro cosas. A nombre de quién quedará la cuenta publicitaria. Cómo definirá un contacto cualificado y si lo hará con tu equipo comercial. Si conectará los resultados con el CRM o solo te pasará el coste por formulario. Y qué hará si la audiencia sale demasiado pequeña. Desconfía de quien te promete un número de contactos antes de conocer tu mercado. En Daimatics, tu empresa es la titular de las cuentas publicitarias, sin permanencia: para dejarlo, basta con avisar unos quince días antes.
¿Es necesario que la agencia de LinkedIn Ads esté en la misma ciudad que mi empresa?
No es imprescindible. Una campaña de LinkedIn se gestiona en remoto, y lo que cuenta es que la agencia entienda tu ciclo de venta y hable a menudo con tu equipo comercial. La proximidad ayuda si prefieres reuniones presenciales, pero no mejora la segmentación. Daimatics trabaja en remoto para cualquier lugar, con España como mercado principal, y las reuniones se hacen en castellano o en catalán. Si lo que te preocupa es el seguimiento, pregunta cada cuánto se revisarán los contactos y con quién.
¿Por qué pagar anuncios en LinkedIn si ya publico en la página de la empresa?
Porque el alcance orgánico llega sobre todo a quien ya te sigue, y tus seguidores no siempre son los compradores que todavía no te conocen. La publicidad deja elegir a quién llega cada pieza: por empresa, por cargo o por función. Además, con los Thought Leader Ads se pueden promocionar publicaciones de personas del equipo, con su permiso, para objetivos de reconocimiento e interacción. Un buen planteamiento aprovecha lo que ya funciona en orgánico y lo pone delante de las cuentas que te interesan.
Hablemos de cuánto vale un cliente tuyo antes de hablar de campañas
La primera reunión sirve para entender el negocio, las necesidades, la situación y el encaje antes de definir una propuesta. No te pasamos a un comercial sin experiencia técnica: la lleva un perfil senior de Daimatics, normalmente David Nogués. Si vemos encaje, te preparamos una propuesta con el alcance y las condiciones; si no, te lo diremos igualmente.
Para aprovecharla, va bien traer alguna de estas respuestas, aunque sea aproximada:
- Qué vendes y a qué tipo de empresa
- Cuánto te deja un cliente, a grandes rasgos
- Quién hace el seguimiento de los contactos
- Si ya has probado LinkedIn y qué sacaste de ello
- Qué CRM usáis
- La lista de empresas objetivo, si tienes una