Google Ads para un despacho de abogados: pagar por las búsquedas que acaban en consulta, no por las que solo buscan información
La misma palabra —despido, herencia, custodia— la escribe quien quiere contratar a un abogado esta semana y quien termina un trabajo de clase. Para la plataforma, ambos son un clic y ambos se cobran. El trabajo de una campaña bien montada es que solo el primero llegue al despacho.
Y hay una capa que otros sectores no tienen: la publicidad de la abogacía es libre, pero su estatuto fija por escrito sus límites. Una campaña que los ignora no es solo un problema de rendimiento: afecta al despacho, que es quien anuncia y quien debe poder responder de ello.
Seis bloques
De trabajo; ninguno es «poner anuncios»
Marco escrito
Los anuncios se redactan teniendo presente el estatuto de la abogacía
Sin ataduras
Sin permanencia; para dejarlo, aviso de unos quince días
Ejemplo ilustrativo · búsquedas ficticias, no resultados prometidos.
Quién decide adónde va el presupuesto antes de que lo decida un automatismo
Daimatics, fundada por David Nogués, con más de 20 años de trayectoria profesional en el ámbito digital, trata una campaña de despacho como una decisión económica con una restricción profesional encima.
Antes de proponer nada se revisan el negocio, la web y los datos. Las cuentas —publicidad, analítica, ficha de Google— quedan a nombre del despacho: el día que pases a otras manos no se pierden ni el histórico ni la inversión realizada.
+20 años
Trayectoria profesional de David Nogués, no antigüedad de la marca: Daimatics Agency es más reciente.
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Daimatics es Google Partner. Es una acreditación, no un resultado.
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David Nogués, fundador y CEO de Daimatics
El teléfono suena, pero no lo hacen sonar los asuntos que te interesan
Un despacho que ya ha probado la publicidad de búsqueda suele encontrarse con el mismo problema. Lo que escasea son las campañas que un socio pueda abrir un lunes y entender en cinco minutos: qué se ha pagado, qué ha entrado y qué parte de eso era un asunto.
La diferencia entre una cuenta que funciona y una que quema presupuesto rara vez es el presupuesto: suele ser que nadie decidió por escrito qué búsquedas se querían.
Por qué el precio por clic no es la cifra que tienes que mirar
Lo que decide si una campaña de despacho resulta rentable no es lo que cuesta un clic, sino cuántos clics hacen falta para una consulta válida y qué parte acaba en encargo. Por eso el primer trabajo es conseguir que la cuenta y el despacho cuenten lo mismo: mientras uno diga clics y el otro diga llamadas, las dos cifras no se pueden comparar.
Un despacho no compra palabras: compra el momento en que alguien decide llamar
Dentro de la misma búsqueda conviven dos personas. Una ya ha decidido que necesita un abogado y está eligiendo a quién llama; la otra todavía está entendiendo qué le pasa. Las dos son valiosas, pero solo una debe pagarse en la publicidad de búsqueda.
Ya ha decidido y está eligiendo despacho
- abogado laboral + ciudad
- despacho de extranjería cita previa
- abogado de familia urgente
- reclamar + situación + abogado
Incluyen la profesión, la ciudad o una urgencia en la misma frase. Van a una página de esa área, con el teléfono visible y un formulario corto, y cuentan como conversión cuando generan llamada o mensaje.
Todavía está entendiendo qué le pasa
- cuánto tiempo tengo para reclamar
- qué significa improcedente
- modelo de escrito para descargar
- temario, oposiciones, sueldo
Estas búsquedas no se compran: se ganan escribiendo. Van a la parte de contenido de la web, donde el despacho puede explicarlo sin pagar cada visita; en la campaña entran como palabras clave negativas. Es la frontera con el posicionamiento orgánico.
La lista de negativas no se escribe una sola vez. Google avisa de que una negativa no excluye las variantes cercanas ni los derivados de la palabra: si se excluye el plural, el singular puede seguir pasando. Por eso la lista se revisa con el informe de términos de búsqueda a mano, no de memoria. Fuente: ayuda de Google Ads sobre palabras clave negativas
Seis bloques de trabajo, y ninguno es «poner anuncios»
El alcance de una campaña de búsqueda para un despacho. Ninguna parte está pensada para que solo la entienda quien la montó.
Una campaña por área de práctica
Laboral, familia, penal, mercantil, extranjería: cada área tiene su presupuesto, sus palabras y su página. Un único cajón de «abogados» hace imposible saber qué área paga a las demás.
Lista de negativas y su mantenimiento
Modelos de escritos, temario y oposiciones, empleo y prácticas, turno de oficio, búsquedas de otras provincias. La lista se revisa periódicamente con el informe de términos de búsqueda: las búsquedas nuevas aparecen solas.
Recursos de llamada y de ubicación
El teléfono dentro del anuncio y la dirección cuando aporta algo. Google permite limitar el teléfono al horario en que el despacho puede atender las llamadas: es una manera de evitar la llamada perdida de las diez de la noche.
Una página de destino por área
Quien busca un asunto concreto no debe aterrizar en la página de inicio. Cada grupo lleva a una página de esa materia, con el teléfono arriba, un formulario corto y la información que se puede dar sin entrar en ningún caso concreto.
Redacción dentro del marco profesional
Los textos se escriben teniendo presentes los límites del estatuto, para que el despacho pueda validarlos: sin prometer resultados, sin casos identificables y sin usar como reclamo la desgracia de nadie.
Zonas, horarios y dispositivos
Dónde se quiere aparecer y cuándo. Un despacho que atiende de lunes a viernes por la mañana no debe pagar igual un jueves a las once que un domingo por la noche, y el radio útil cambia según la urgencia del asunto.
Sobre las campañas automáticas: no son el punto de partida que recomendamos para un despacho. Primero la búsqueda, después limpiar lo que no interesa y comprobar que la medición es fiable; abrir otros formatos se discute con datos. Es nuestro criterio, no una norma de la plataforma.
La publicidad de un despacho es libre, y sus límites están escritos
El Estatuto General de la Abogacía Española, aprobado por el Real Decreto 135/2021, dedica un capítulo entero a la publicidad. Merece la pena leerlo antes de escribir el primer anuncio: lo que dice cambia la redacción.
Art. 19
Principio de publicidad libre
El profesional de la Abogacía puede realizar libremente publicidad de sus servicios, respetando la legislación sobre publicidad, defensa de la competencia y competencia desleal, el propio Estatuto General y los códigos deontológicos aplicables. El artículo lo dice así: publicidad libre, pero con las condiciones que enumera.
Art. 20.1
Y con el secreto profesional encima
La publicidad debe respetar la independencia, la libertad, la dignidad y la integridad de la profesión, y el secreto profesional. Por eso, en los anuncios que preparamos no se incluye ningún asunto reconocible; cómo se aplica el artículo a cada texto lo valida el despacho.
Art. 20.2
Algunas cosas que la publicidad no puede suponer
El artículo 20.2 dice, entre otras cosas, que la publicidad no puede suponer revelar, directa o indirectamente, hechos o datos amparados por el secreto profesional; incitar de forma genérica o concreta al pleito o conflicto; ni ofrecer servicios a víctimas de accidentes, desgracias o catástrofes en momentos que condicionen la elección libre, y en todo caso hasta transcurridos 45 días desde el hecho, salvo que la víctima lo haya solicitado expresamente. La lista completa está en la fuente.
Art. 20.3
Presentarse como especialista tiene requisitos
Las menciones a la especialización en determinadas materias deben responder a títulos académicos o profesionales específicos sobre la materia, a cursos formativos de especialización oficialmente homologados o a una práctica profesional que las avale. Una mención de especialidad en un anuncio debe poder avalarse así.
Fuente: Real Decreto 135/2021, Estatuto General de la Abogacía Española (BOE)
Y una capa más, que es de la plataforma
En su política de publicidad personalizada, Google mantiene una lista de categorías de interés sensibles con restricciones de segmentación, y una de ellas es la comisión de un delito. Según esta política, los anunciantes que promocionan productos o servicios de estas categorías no pueden utilizar audiencias seleccionadas por ellos mismos. Si un área de práctica entra o no en ellas, hay que comprobarlo en la política de Google antes de configurar la segmentación. Fuente: políticas de Google Ads, segmentación restringida de la publicidad personalizada
Nada de esto es asesoramiento jurídico: es el despacho quien interpreta su norma y quien responde de ella. Es el marco con el que redactamos los anuncios.
Si la conversión es una llamada, debe poder contarse sin abrir ningún expediente
En un despacho la conversión rara vez es una compra: es una llamada o un formulario. Esto obliga a medir de una manera concreta, porque el dato que interesa —ha entrado una consulta— convive con otro que no puede salir de allí: de qué trata el asunto.
Google permite hacer seguimiento de las llamadas de los anuncios con un número de reenvío de Google y contarlas como conversiones. Qué datos se recogen y si se graban las llamadas se decide en la configuración de la cuenta: es una decisión del despacho, y hay que tomarla antes de activar el seguimiento. Lo que proponemos medir es el evento, no el contenido: que alguien ha llamado y cuánto ha durado, sin activar la grabación de la conversación.
Antes de proponer cambios conviene tener un punto de partida de la cuenta y de la web: sin una foto de antes, cualquier mejora es una opinión. La capa de analítica —Analytics, gestor de etiquetas, eventos— se trabaja en analítica web.
De la primera conversación a la primera llamada que se puede contar
Cinco etapas.
01
La primera reunión, con un perfil sénior
Se habla del despacho antes que de la publicidad: qué áreas interesan, de qué zona se atienden asuntos, quién coge el teléfono y en qué horario, y qué es una consulta válida. David Nogués suele conducir esta primera conversación, y los proyectos de mayor dimensión, complejidad o importancia estratégica puede llevarlos directamente.
02
Accesos y punto de partida
Se piden los accesos a lo que ya existe —publicidad, analítica, ficha de Google— y se mira cómo está antes de proponer ningún cambio. Las cuentas quedan a nombre del despacho.
03
Estructura, palabras y negativas
Se monta una campaña por área, con sus grupos, sus consultas y la primera lista de negativas. Y se revisa en qué página aterriza cada grupo: un buen anuncio que lleva a una página genérica es gasto mal aprovechado.
04
Anuncios, recursos y lectura final de los textos
Se redactan los anuncios, se configuran los recursos de llamada y de ubicación con el horario real, y se hace una lectura final de los textos con los límites del estatuto a la vista: sin promesas de resultado, sin asuntos reconocibles y sin especialidades que el despacho no pueda acreditar.
05
Términos de búsqueda y ajustes
Periódicamente se lee qué se ha pagado de verdad, se amplían las negativas, se mueve el presupuesto hacia lo que trae consultas y se compara con el punto de partida. Es donde una campaña mejora o se estanca.
Las personas de Daimatics y qué hace cada una
Estas son las personas del equipo y lo que hace cada una.
David Nogués
Fundador y dirección
Suele conducir la primera conversación, y los proyectos de mayor dimensión, complejidad o importancia estratégica puede llevarlos directamente. En una campaña de despacho, una de las decisiones que más pesa es qué áreas de práctica merece la pena trabajar con publicidad y cuáles conviene más dejar para el contenido.
Si lo que frena el proyecto no es la visibilidad sino cómo se atiende el teléfono, es lo primero que hay que resolver.
LinkedIn
Roberto E. Funes Stephen
SEO Sénior
Hace la investigación de palabras clave y el análisis SEO de clientes: ver cómo busca la gente y qué búsquedas se pueden ganar con contenido.
LinkedIn
Leticia E. Tonelli Alva
Contenido Sénior
Trabaja los contenidos SEO web de clientes. Son el complemento natural de una campaña de búsqueda: las búsquedas que no se pagan se ganan escribiendo.
LinkedInDaimatics OS, el ecosistema tecnológico propio de la agencia, centraliza y relaciona datos, evidencias, analítica y procesos para sostener este trabajo. El criterio lo sigue poniendo quien lleva la cuenta.
Cuando la publicidad de búsqueda tiene sentido para un despacho y cuándo es mejor esperar
Decirlo antes evita perder tiempo: hay despachos para los que esta es la palanca que les falta y los hay que necesitan otra cosa primero.
Tiene sentido si
- Tiene una o dos áreas claras en las que quiere crecer y puede decir qué consultas le interesan.
- Hay alguien que coge el teléfono y puede responder a una consulta nueva el mismo día.
- Se puede hacer o adaptar una página para cada área que se quiera anunciar.
- Se quiere sostener la inversión el tiempo que haga falta para tener datos fiables, no hacer una prueba puntual.
Es mejor esperar si
- Las consultas que ya llegan no se atienden a tiempo: pagar por más solo hará visible el cuello de botella.
- La web no tiene ninguna página para el área que se quiere anunciar y no hay intención de hacerla.
- Lo que se busca es notoriedad de marca: se trabaja, pero no con una campaña de búsqueda.
- Se espera un número de clientes garantizado: no se garantiza.
Lo que se pregunta antes de poner el primer euro
Las dudas que aparecen cuando un despacho se plantea anunciarse.
¿Es mejor Google Ads o SEO para un despacho de abogados?
Resuelven momentos distintos. La publicidad de búsqueda aparece el día en que alguien ya ha decidido que necesita un abogado y está eligiendo a quién llama: se enciende rápido, se puede parar y se paga cada visita. El posicionamiento orgánico trabaja las búsquedas de antes, cuando la persona todavía está entendiendo qué le pasa, y tarda más, pero no deja de traer visitas cuando se detiene la inversión. Un despacho que empieza suele necesitar las dos cosas, en orden: primero captar lo que ya está decidido y, en paralelo, construir el contenido que, con el tiempo, puede reducir la dependencia de pagar cada visita.
¿Cuánto cuesta conseguir una consulta nueva con publicidad de búsqueda en un despacho?
No hay una cifra que valga para todos, y cualquiera que te dé una sin mirar tu caso te está vendiendo algo. El cálculo es siempre el mismo: el gasto de un periodo dividido entre las consultas válidas que ha generado. Varía mucho según el área de práctica, la ciudad y la competencia que haya en la subasta de esas palabras. La cifra que importa no es el precio del clic, sino cuántas consultas válidas salen de cada cien clics y cuántas de ellas acaban en encargo: dos campañas con el mismo coste por clic pueden dar resultados opuestos.
¿Funcionan los anuncios de búsqueda para un abogado en una ciudad pequeña?
Pueden funcionar, pero lo que cambia es la escala. En una población pequeña hay menos búsquedas y menos competencia, de modo que la subasta puede ser menos disputada; el riesgo es el contrario que en las grandes ciudades: que el volumen sea tan bajo que la cuenta tarde en tener datos suficientes para decidir nada. Antes de montarlo merece la pena mirar cuántas búsquedas hay en números absolutos, no en porcentajes, y plantearse si tiene más sentido abrir el radio a la comarca o a la provincia que quedarse dentro del término municipal.
¿Cómo se evita que quien busca plantillas o empleo haga clic en los anuncios de un despacho?
Con una lista de palabras clave negativas y, sobre todo, con su mantenimiento. Se excluyen familias enteras de consultas: modelos y plantillas de escritos, temario y oposiciones, ofertas de empleo y prácticas, sueldos de la profesión y turno de oficio. La trampa es creer que con una vez basta: Google avisa de que una negativa no excluye las variantes cercanas ni los derivados de esa palabra, de modo que el singular, el plural y los sinónimos hay que ir añadiéndolos leyendo periódicamente el informe de términos de búsqueda; las mayúsculas y los errores ortográficos, en cambio, ya los tiene en cuenta Google.
¿Se puede anunciar un despacho en Google sin saltarse el código deontológico?
El Estatuto General de la Abogacía Española, en su artículo 19, dice que el profesional puede realizar libremente publicidad de sus servicios, respetando la legislación sobre publicidad, defensa de la competencia y competencia desleal, el propio Estatuto y los códigos deontológicos aplicables. El artículo 20 concreta límites: entre otros, que la publicidad no puede revelar, directa o indirectamente, hechos amparados por el secreto profesional, ni incitar al pleito, ni ofrecer servicios a víctimas en momentos que condicionen la elección libre; y que las menciones de especialización se han de poder avalar. No es asesoramiento jurídico: es el despacho quien interpreta su aplicación, y la lista completa está en el artículo.
¿Cómo se cuenta una llamada como conversión en un despacho de abogados?
Con el seguimiento de llamadas de la propia plataforma, que muestra en el anuncio un número de reenvío de Google y permite contar la llamada como conversión. Google también ofrece la grabación de llamadas, que se puede activar o desactivar en la cuenta: en un despacho es una decisión que debe tomar el despacho antes de activar nada. Para medir solo el evento, se cuenta que ha habido una llamada, desde qué anuncio y cuánto ha durado. Con los formularios se cuenta el envío en la página de confirmación, sin datos del asunto en la etiqueta de medición.
¿Qué hay que mirar antes de elegir una agencia para llevar la publicidad de un despacho?
Cuatro cosas concretas. Que la cuenta de publicidad y la analítica estén a nombre del despacho y no de la agencia. Que te puedan enseñar el informe de términos de búsqueda, que es donde se ve qué se ha pagado de verdad. Que haya una lista de negativas viva y alguien que la actualice. Y que los anuncios los haya leído alguien que conozca los límites de la publicidad de la abogacía. Desconfía de quien garantice un número de clientes o una posición: en publicidad de búsqueda la posición depende de una subasta que cambia cada día.
El primer paso no es abrir campañas: es decidir qué consultas quieres
En la primera conversación se mira el despacho antes que la cuenta: de ahí sale si tiene sentido invertir y qué hay que preparar.
- Hablas con un perfil sénior, no con un comercial
- Las cuentas quedan a nombre del despacho
- Sin permanencia: para dejarlo, aviso de unos quince días
- Ninguna promesa de posiciones ni de número de clientes
La conversación
Qué se mira en la primera reunión
El precio y las condiciones se hablan en la reunión, cuando se sabe qué hay que hacer.