45 minutos con un senior para mapear tu visibilidad y prioridades. Sin compromiso.
Reserva el diagnóstico → Consulta las tarifas →Diseñamos, desarrollamos y mantenemos tiendas PrestaShop para empresas de Andorra: tres idiomas, IGI y aduanas bien configurados, módulos a medida y un rendimiento que no echa a los clientes. Sin depender nunca más de un desarrollador que no contesta.
Cuando una tienda PrestaShop de Andorra no rinde, casi nunca es culpa de la plataforma. Es todo lo que hay alrededor: quién la mantiene, cómo factura cuando el pedido cruza la frontera y qué pasa cuando el cliente llega desde el móvil. Si alguna de estas situaciones te suena, esta página es para ti.
Quien la montó ya no contesta los correos, y ahora nadie en la empresa se atreve a tocar nada. La tienda funciona —hasta que un día deje de hacerlo. Y cada mes que pasa, el agujero es más caro de tapar.
El IGI cuadra hasta que sale un envío hacia España o Francia: entonces empieza el baile de impuestos, zonas y aduanas retocados a mano, pedido a pedido. Lo peor no es el error puntual: es no saber cuántos pedidos han salido mal.
La tienda se quedó en una versión sin soporte y cada módulo nuevo rompe algo. Actualizar da miedo, pero no actualizar da más. Mientras tanto, la competencia sí que estrena funcionalidades.
Cada segundo de espera es un cliente que se va antes de llegar al carrito. Y la mayoría de tu tráfico ya es móvil. La velocidad no es un lujo técnico: es la primera impresión de la tienda.
Nadie sabe decir qué productos dejan margen y cuáles solo hacen volumen. Sin este dato, cada decisión de catálogo y de publicidad es una apuesta. Y la publicidad amplifica lo que hay: también los errores de margen.
El patrón se repite tanto que ya nos lo sabemos de memoria: la tienda se hizo con ilusión, funcionó bastante bien los primeros años y poco a poco fue quedando atrás —sin mantenimiento, sin medición y sin nadie que se sintiera responsable. La buena noticia es que casi nunca hace falta tirarlo todo: hace falta alguien que se la mire entera, diga la verdad sobre el estado en que está y ponga orden por prioridades. Exactamente lo que viene a continuación.
Cuando alguien compara plataformas suele mirar el precio de entrada. Es mirar en el lugar equivocado. La pregunta de negocio es otra: ¿de quién es la tienda a final de mes —de quién son los datos, los márgenes y la libertad de cambiar lo que haga falta—? Para una empresa andorrana que vende en tres idiomas y dos regímenes fiscales, esta respuesta importa más que ninguna mensualidad.
PrestaShop es software de código abierto: no pagas licencia por vender, el código se puede adaptar y los datos viven donde tú decidas. Esto no lo hace mejor para todo el mundo —lo hace mejor para un perfil concreto de tienda: la que necesita control real sobre catálogo, impuestos e integraciones. Nuestro trabajo es que ese control no se convierta en una carga técnica, sino en la ventaja por la que lo elegiste.
Sin licencia mensual de plataforma ni comisión por venta. La tienda se paga una vez; lo que vendes es tuyo. Para un catálogo que crece, esta diferencia se acumula cada mes —y es margen, no gasto.
Catalán, castellano y francés de forma nativa, con un solo catálogo y una sola base de datos. Vender en Andorra, España y Francia no son tres proyectos: es una tienda bien configurada.
IGI en Andorra, IVA español o francés fuera, zonas y aduanas: en PrestaShop todo esto son reglas que se configuran una vez y se aplican solas en cada pedido. Ningún retoque manual, ninguna sorpresa en la factura.
No somos una agencia que te monta la tienda y desaparece, ni un servicio técnico que solo apaga fuegos: cubrimos todo el recorrido, desde el primer briefing hasta el mantenimiento de cada mes. Estos son los seis frentes en los que trabajamos —y puedes entrar por el que necesites hoy, sin que ninguno te obligue a contratar los demás.
Diseño propio (nada de plantillas clavadas), catálogo bien estructurado y configuración fiscal andorrana desde el primer día. Y con la capa de medición activa desde el día uno, no como parche posterior.
Desarrollo de módulos a medida y conexión con ERP, TPV bancarios andorranos, transportistas y marketplaces. Si un módulo de terceros no hace lo que promete, lo hacemos nosotros.
Tiendas que cargan en segundos, no en suspiros: caché, imágenes, base de datos y hosting bien afinados. Porque cada segundo de carga en el móvil se paga en carritos abandonados.
Subimos de versión sin romper la tienda: entorno de pruebas, copia previa y plan de retorno si algo falla. La actualización deja de ser un salto al vacío y pasa a ser rutina.
Arquitectura de categorías, fichas optimizadas, datos estructurados y multiidioma con hreflang correcto. Porque la tienda no solo tiene que vender bien: también hace falta que la encuentren.
Copias, seguridad, monitorización y horas de mejora continua. Nuestro servicio técnico PrestaShop al completo.
Antes de proponerte nada —presupuesto, migración o rescate— miramos la tienda por dentro. No por ritual: porque cada recomendación que te hacemos tiene que salir de una evidencia, no de un catálogo de servicios. Esto es lo que revisamos siempre, en este orden.
De esta revisión sale siempre el mismo entregable: un informe claro, con evidencias y un plan por prioridades. No es un presupuesto disfrazado —es el mapa que te permite decidir con criterio, aunque decidas no trabajar con nosotros.
Qué versión corre, qué parches faltan y qué agujeros conocidos tiene abiertos la instalación. Es la primera pregunta porque condiciona todas las demás.
Los que estorban —duplicados, abandonados, en conflicto— y los que faltan para tu caso concreto. Menos módulos y mejor elegidos casi siempre gana.
Cuánto tarda la tienda en el móvil y en qué punto exacto se atasca el camino hasta el pago. Con datos reales de campo, no solo una nota de laboratorio.
Si el multiidioma es completo y coherente, y si el IGI, las zonas fiscales y las aduanas hacen lo que tienen que hacer. El detalle que separa una tienda andorrana bien hecha de una adaptación apresurada.
Personalizaciones en el núcleo, código heredado y todo lo que hace que «no se pueda tocar nada». No para juzgar quién lo hizo: para saber qué se puede tocar sin romper nada.
La salida: qué es urgente, qué puede esperar y qué no hace falta tocar. En lenguaje de negocio, no de consola. Porque un diagnóstico sin prioridades es solo una lista de problemas.
La mayoría de tiendas que auditamos tienen analítica instalada. El problema es que miente un poco —y con datos que mienten un poco, cada decisión de stock, de precios o de publicidad se toma medio a ciegas. Por eso la medición no es un extra del final: es parte de la instalación.
No escalamos campañas. Escalamos señales fiables.
En un ecommerce, la conversación entre la tienda y la analítica pasa por cuatro eventos: alguien mira un producto, lo añade al carrito, empieza el pago y compra. Si alguna de estas señales falta, llega duplicada o lleva el valor equivocado, todas las decisiones que dependen de ella —qué promocionar, dónde invertir, qué retirar— heredan el error. Por eso los tratamos como lo que son: la instalación eléctrica de la tienda.
No es un defecto exótico: es lo que encontramos una y otra vez cuando abrimos una tienda por dentro.
Nuestra capa de medición para ecommerce, adaptada a cómo funciona PrestaShop por dentro.
No te prometeremos que «todo queda medido al 100%»: nadie honesto puede prometerlo. Lo que dejamos son señales suficientemente fiables para decidir con criterio —y la humildad de saber en qué margen de error te mueves.
Dos puertas de entrada, un mismo nivel de exigencia: tanto si empiezas de cero como si llegas con una tienda que lleva años rodando. En los dos casos sabes qué pasará, cuándo, y qué recibirás en cada fase —sin cajas negras.
Objetivos, mercados, márgenes y la estructura real del catálogo antes de dibujar nada. Es la fase que ahorra más dinero: lo que se decide bien aquí no hay que rehacerlo después.
Nada de plantilla clavada: la tienda tiene que parecer tuya y vender como tuya. Trabajamos sobre el catálogo real, no sobre pantallas de muestra.
IGI, zonas, aduanas y textos legales desde el primer día, no como parche final. Con la revisión de tu gestor si hace falta: la tienda y la contabilidad tienen que contar la misma historia.
ERP, TPV bancario, transportistas y lo que tu día a día necesite de verdad. Cada conexión se prueba con datos reales antes de darla por buena.
Compramos de verdad, con tarjeta y envío, antes de que lo haga ningún cliente. El día que abres, el circuito entero ya ha funcionado al menos una vez.
Puesta en marcha con la medición activa y las primeras semanas vigiladas de cerca. Y un calendario de mantenimiento para que la tienda no vuelva a quedar atrás.
Versión, módulos, personalizaciones, seguridad y deuda técnica. Sabrás exactamente dónde estás antes de decidir nada.
Productos, clientes, pedidos y SEO (URL y redirecciones) planificados para no perder ni ventas ni posicionamiento.
La tienda nueva se monta y se valida en paralelo. La tienda vieja sigue vendiendo mientras tanto.
Cambio en horas de baja actividad, con verificación de compra real y plan de retorno inmediato si fuera necesario.
En las primeras semanas vigilamos rendimiento, errores y conversión. Luego, mantenimiento y crecimiento continuo.
En las dos vías, cada fase acaba con un entregable que puedes ver y tocar: no hay semanas de silencio ni un «estamos trabajando en ello» sin nada detrás. Y si en algún punto decides parar, lo que se ha hecho hasta entonces queda documentado y es tuyo.
No abriremos esta sección con un muro de porcentajes. Abrimos con lo que somos: una agencia de Andorra con más de veinte años de oficio digital, que ha visto nacer, crecer, romperse y enderezarse más tiendas de las que podemos contar —y que ha aprendido algo de cada una.
Hacemos ecommerce desde antes de que se llamara ecommerce: catálogos, pasarelas de pago, logística y todas las maneras en que un proyecto se puede torcer —y cómo se endereza.
El IGI, las aduanas, los TPV bancarios andorranos y la venta hacia España y Francia no son una nota a pie de página: son nuestro día a día y el de nuestros clientes.
El trabajo lo hace gente de la casa, no una cadena de subcontratas. Cuando llamas, hablas con quien toca tu tienda —y que la conoce por dentro.
Mantenimiento, seguridad y mejora continua como servicio de cada mes —no como un favor puntual cuando algo revienta un viernes por la tarde.
Las cicatrices del título no son una metáfora vacía. Son la tienda heredada con el núcleo modificado sin documentar, la migración que sacó a la luz cientos de redirecciones por hacer, el módulo de pago que fallaba solo en fin de semana. Cada una nos ha enseñado algo que ahora forma parte del método: por eso insistimos tanto en los entornos de pruebas, las copias verificadas y los planes de retorno. La experiencia no es presumir de años: es saber qué puede salir mal antes de que salga mal.
Aquí es donde muchas páginas te pondrían porcentajes espectaculares. Nosotros preferimos explicarte, sin inventar ninguna cifra, en qué estado suelen llegar las tiendas que nos llaman —y en qué estado quedan cuando el trabajo está hecho. Juzga tú si la diferencia te importa.
Y te lo decimos igual de claro: el día que podamos enseñarte un caso PrestaShop con datos verificables y el permiso del cliente, estará aquí, con nombres y números de verdad. Mientras no esté, preferimos esta lista honesta a un gráfico espectacular.
El antes y el después que de verdad te importa es el de tu tienda. Por eso el primer paso es siempre la auditoría —no la promesa.
No a todo el mundo le conviene la misma herramienta. Este es el criterio que utilizamos —y si no es tu caso, te recomendaremos otra plataforma.
En cualquiera de estos casos, mira nuestra página deecommerce en Andorra y te orientamos sin compromiso.
Las preguntas que nos hacen más a menudo antes de empezar. Si la tuya no está, escríbenos y te la respondemos sin guiones.
Depende del catálogo, el diseño y las integraciones. Una tienda bien hecha es una inversión de una sola vez (sin licencias mensuales de plataforma), y te damos el presupuesto cerrado por fases después del primer análisis. Huimos de las cifras mágicas sin conocer el proyecto.
Sí, es nuestra especialidad local: IGI en Andorra, gestión de zonas fiscales y aduanas para ventas internacionales y los textos legales correspondientes. La tienda factura correctamente en cada mercado desde el primer día.
No siempre. Primero hacemos una auditoría: hay casos en los que conviene actualizar y optimizar, y casos en los que una migración limpia sale más a cuenta. Te cuantificamos los dos escenarios y decides con números, no con miedos.
Sí. Empezamos con una auditoría técnica para saber qué hay (versión, módulos, personalizaciones) y a partir de ahí asumimos el mantenimiento con copias, seguridad, actualizaciones y soporte ágil.
Si necesitas multiidioma serio, control del IGI y márgenes sin comisiones, PrestaShop suele ganar. Si quieres máxima simplicidad con pocos productos, Shopify puede tener sentido. En la primera reunión te lo recomendamos según tu catálogo y mercados, no según nuestra comodidad.
Depende de tres cosas: el tamaño del catálogo, el nivel de diseño y las integraciones. Una tienda con el catálogo preparado y sin conexiones complejas va mucho más rápido que una con ERP, TPV bancario y tres idiomas. En el briefing inicial te damos un calendario por fases con hitos verificables —y si hay una tienda vieja de por medio, sigue vendiendo mientras se construye la nueva.
Es el caso más habitual que nos llega, y el motivo por el que configuramos la fiscalidad por reglas: IGI en Andorra, IVA español o francés según el mercado, zonas de aduana y transportistas preparados para que cada pedido salga con los impuestos y la documentación correctos. Y el multiidioma catalán–castellano–francés con hreflang bien resuelto, para que cada mercado encuentre la tienda en su lengua.
Nada de secuestros: la tienda es tuya desde el primer día. Código, base de datos, hosting, accesos y documentación quedan a tu nombre, y te entregamos todo lo necesario para que otro equipo pueda continuar el trabajo sin empezar de cero. Trabajamos para que quieras quedarte, no para que no puedas irte.
Versión, módulos, seguridad, velocidad, fiscalidad y SEO: abrimos tu tienda y te explicamos qué hay dentro —qué es urgente, qué puede esperar y qué no hay que tocar. Es el paso previo a decidir si actualizas, migras o mantienes.
Por qué no se parece a ninguna auditoría que te hayan hecho:
Y qué miramos de tu tienda:
Una conversación con un sénior del equipo —no con un comercial. Traes las dudas de tu tienda y sales con criterio para decidir: actualizar, migrar, rehacer o no tocar nada. Sin compromiso y sin guion de venta.